viernes, 23 de agosto de 2013

Tenemos que hablar de Kevin


Hace más o menos un año, una amiga me recomendó mucho ver la película Tenemos que hablar de Kevin pero no tuve el tiempo para hacerlo a pesar de que aseguró que era una excelente película.
Hoy estoy completamente de acuerdo: es una escalofriante y aunque en el principio confusa película, es excelente.
Relata la historia de Eva y Franklin, una feliz pareja… hasta que ella queda embarazada.

Desde el primer momento se aprecia que ella no desea a ese bebé aunque a pesar de todo el embarazo fue su responsabilidad.
El bebé, Kevin, llora todo el tiempo cuando está con su madre, pero permanece tranquilo cuando está con su padre. Al crecer se aprecia que es un niño reservado, y, aunque inteligente presenta un desarrollo anormal en muchos sentidos.
Kevin se convierte en un niño grosero y precoz en muchos aspectos, con mucha maldad e ingenio, siempre encontrando la manera de fastidiar a Eva, quien siempre se queja de lo que hace el niño hasta llegar al punto de que Franklin piensa que tiene algo en contra de su hijo. Franklin no nota nada extraño, ya que él lleva una relación bastante normal con el pequeño.
Una noche, cuando Kevin estaba enfermo permitió que su madre le leyera un cuento sobre Robin Hood, un relato de un torneo de arquería. Él la abraza y le pide que no lo deje solo, comportándose grosero con su padre. Esto es completamente inusual ya que Kevin ni siquiera permite que su madre lo toque.
A la mañana siguiente todo vuelve a la normalidad. Franklin le obsequia al niño un arco y flechas mientras que el niño vuelve a mostrar el mismo desprecio por su madre.
Eva vuelve a embarazarse, claramente insatisfecha con su primer hijo, buscando una experiencia diferente. Probablemente buscando un hijo a quien amar y que la amara como se supone debería ser.
Tiene a una bonita niña con quien lleva una relación madre e hija muy normal. Kevin desde el primer momento comienza a meterse sutilmente con su hermana, hasta llegar al punto de meter a su mascota en el triturador de comida y finalmente, ocasionando un accidente en el que ella pierde un ojo.
Con los años, Kevin mejora mucho en el tiro con arco, hasta tener una impresionante puntería y recibir de su padre un arco profesional.
La película se desarrolla en dos tiempos diferentes, con saltos y retrocesos. Puede verse también que Eva está sola y todos en el pueblo en el que vive la odian y hostigan.
Más adelante se ve a Kevin en la cárcel. Desde el principio la trama es confusa, aunque poco a poco los huecos en la historia van llenándose.
Finalmente Kevin asesina en el gimnasio de la escuela a muchos alumnos con su arco y flechas, para después entregarse a la policía con toda calma. Más tarde Eva descubre que antes de esto, Kevin había asesinado a su padre y a su hermana de la misma manera.
Todo termina en una escena en la que si bien Kevin no parece arrepentido, ya no está tan seguro de los motivos por los que cometió el crimen y se ve un atisbo de mejora en la relación entre Eva (a quien no le queda nada más que perder) y él.


La película plantea muchas dudas.


Al principio, Kevin parece un niño odioso y su madre la víctima en la situación, pero cuando Kevin crece puede apreciarse que fue un niño que incluso desde el vientre fue rechazado por su madre. Toda su vida ella lo toleró, pero nunca le dio el trato que él necesitaba. Puede apreciarse que ella le teme, desde que era un bebe. Más tarde, cuando nace la hermana de Kevin, puede ver como Eva es cariñosa con ella, marcando una importante diferencia entre los dos.
Más que la idea de que Kevin estuviera predeterminado a ser malo, soy de la opinión que eso lo causó la falta de amor de su madre. Siempre fue rechazado por ella y eso tuvo un importante impacto en su vida.

Si bien en lo personal hasta la mitad de la película detesté a Kevin y realmente cuestioné mi deseo de algún día teren hijos, al final deja un importante mensaje; tal vez las personas en el pueblo tuvieron razón al tratar de esa manera a Eva, pues fue la la única responsable del desequilibrio emocional y mental de su hijo.
 
 

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